Bienvenidos. Ustedes son quienes convertirán dos días de protocolo en una experiencia que México y los Emiratos Árabes Unidos recordarán. Antes de hablar de cronogramas y responsabilidades, queremos decir esto con claridad: confiamos en su oficio, y ese oficio es la razón por la que la Copa Intercontinental Hecho en México 2026 será, ante todo, un acto de hospitalidad. Lo demostramos a través de la organización precisa, el sentido humano y el dominio de nuestras disciplinas.
Cada tiempo de salida, cada mesa servida y cada saludo en el campo forma parte de un mismo protocolo: el encuentro entre México y los Emiratos Árabes Unidos.
Para continuar, introduzca el número de asiento del socio que lo invitó a la Copa.
La primera edición reúne, en la sede reservada, por develarse, a la delegación de los Emiratos Árabes Unidos con un directorio curado de empresas mexicanas con vocación internacional. Para quienes operamos, esto significa una cosa: no hay detalle logístico menor, porque cada detalle carga peso institucional. Un tiempo de salida que se respeta es protocolo diplomático. Una mesa bien puesta es política exterior.
La noche donde las conversaciones empiezan antes del primer tiro. La Sede recibe a la delegación de los EAU y a los empresarios mexicanos con protocolo institucional completo.
México comparte con sus invitados el mes de una de las festividades más entrañables para cualquier mexicano: el Día de Muertos, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad declarado por la UNESCO — mientras el campo se convierte en la mesa de negociación más larga del país.
Tres pilares sostienen nuestra manera de recibir. No son valores decorativos: son criterios operativos que cada socio del evento podrá verificar en campo, en cocina y en cabina.
El protocolo no admite improvisación. Cronogramas cerrados con anticipación, responsables nombrados por función, y un solo canal de coordinación por disciplina. Cuando algo cambia — y algo siempre cambia — el ajuste se comunica antes de que se note.
Recibimos personas, no acreditaciones. Del jugador 1 al 144, del funcionario al caddie, cada quien encuentra el mismo trato: atención genuina, sin servilismo y sin frialdad. La calidez mexicana es nuestra ventaja diplomática — y se ejerce con criterio, no con exceso.
Cada área del evento está en manos de quien la domina: el juego bajo reglas oficiales de la Federación Mexicana de Golf, la producción y curaduría gastronómica de Alforja Fábrica, la integridad tecnológica de Vaktorn. La maestría no se supervisa: se confía y se verifica.
Un socio estratégico de evento comparte el estándar antes de compartir el contrato. Estos son los cinco compromisos que pedimos — y que ofrecemos en reciprocidad.
La Copa Intercontinental Hecho en México 2026 es la expresión más visible de la vocación de la Sede Intercontinental: crear soluciones donde otros administran obstáculos, brindar escenarios donde las decisiones encuentran su momento, y consolidar relaciones que ningún directorio puede replicar. Esto es lo que el trabajo de cada socio hará posible:
"La hospitalidad no es un servicio que se contrata.
Es una forma de respeto que se demuestra — en el minuto exacto, en el plato servido y en el nombre recordado."
La siguiente página de su documentación detalla la operación: cronogramas, responsables, canales de coordinación y los términos de nuestra colaboración. Le invitamos a continuar.
Vamos juntos